¿Cómo relata Génesis 3 lo que ocurrió después de la desobediencia?
En Génesis 3 examinamos cómo Adán y la mujer se escondieron y trasladaron la responsabilidad después de desobedecer la palabra de Dios, y revisamos las consecuencias que Dios anunció.

Cuando las personas desobedecieron la palabra de Dios, después llegaron el miedo y el intento de evadir la responsabilidad. Dios anunció las consecuencias de sus actos y los expulsó del jardín de Edén. Génesis 3 cuenta lo ocurrido desde la pregunta de la serpiente hasta que Adán y su mujer salieron del jardín. Este pasaje muestra con qué elección comienza la desobediencia y qué deja tras de sí.
Cuando escucharon una palabra distinta de la de Dios
Dios les había dicho que no comieran del fruto del árbol que estaba en medio del jardín. Pero la serpiente preguntó a la mujer si Dios realmente les había dicho que no comieran de ningún árbol del jardín. Cuando la mujer repitió la palabra de Dios, la serpiente le dijo que ciertamente no morirían.
La mujer miró el árbol. Parecía bueno para comer, agradable a los ojos y deseable para alcanzar sabiduría. Tomó su fruto y comió; también le dio a su marido, que estaba con ella, y él comió.
En esta escena, las acciones de las dos personas son claras. Escucharon una palabra distinta de la orden de Dios y comieron del fruto del árbol prohibido. Génesis 3 registra la desobediencia no como un sentimiento vago, sino como el acto concreto de quebrantar el mandamiento de Dios.
Lo que les ocurrió después de comer el fruto
Cuando comieron el fruto, se dieron cuenta de que estaban desnudos. Cosieron hojas de higuera y se hicieron cubiertas. Después, al oír el sonido del SEÑOR Dios, se escondieron entre los árboles del jardín para no estar en su presencia.
Cuando Dios llamó a Adán: «¿Dónde estás?», Adán respondió que tuvo miedo al oír su sonido y por eso se escondió. El pasaje cuenta que, después de comer el fruto, los dos se dirigieron hacia el escondite y el miedo. En lugar de presentarse tal como estaban delante de Dios, primero se cubrieron y escondieron su cuerpo.
Dios preguntó a Adán si había comido del árbol del que le había mandado no comer. Adán dijo que la mujer le había dado el fruto y que él había comido. La mujer dijo que la serpiente la había engañado y que había comido. Los dos reconocieron que habían comido, pero cada uno señaló también a otro ser que lo había llevado a realizar ese acto.
Dios anunció las consecuencias de cada acción
Dios habló primero a la serpiente sobre la maldición que recibiría. Dijo que la serpiente y la mujer serían enemigas, y que también lo serían sus descendientes. La descendencia de la mujer heriría la cabeza de la serpiente, y la serpiente heriría su talón.
A la mujer le habló del dolor del embarazo y del esfuerzo de dar a luz a los hijos. A Adán le dijo que, por causa de su acción, la tierra sería maldita y que comería su fruto con esfuerzo durante toda su vida. La tierra produciría espinos y cardos, y Adán tendría que comer el alimento con el sudor de su rostro. Finalmente volvería al polvo del que había sido tomado.
Estas palabras muestran que la elección de los dos no terminó en el momento de comer el fruto. El pasaje registra en orden el dolor del parto, el esfuerzo para obtener alimento de la tierra y la consecuencia que conduce a la muerte.
Después de vestirlos, Dios los envió fuera del jardín
Dios hizo túnicas de piel para Adán y su mujer y los vistió. El pasaje registra a la vez que ellos habían entretejido hojas para cubrirse y que Dios hizo ropa para ellos.
Después Dios expulsó al hombre del jardín de Edén, para que no tomara también del fruto del árbol de la vida, comiera y viviera para siempre. Adán tuvo que cultivar el suelo del que había sido tomado. Dios puso al oriente del jardín querubines y una espada de fuego que giraba en todas direcciones, para guardar el camino al árbol de la vida.
Al final de Génesis 3, los dos ya no permanecieron en el jardín como antes. La acción de quebrantar el mandamiento de Dios trajo consecuencias reales. Al mismo tiempo, el pasaje no omite que Dios hizo ropa para ellos y los vistió.
Leer hoy Génesis 3 entero con calma
Lo que harás hoy es leer despacio todo Génesis 3. Mientras lees, comprueba en orden lo que dijo la serpiente, lo que hicieron las dos personas y lo que Dios preguntó y anunció. Detente especialmente en los versículos 12 y 13, donde Adán y la mujer explican sus acciones, y examina una sola cosa: cuando hago algo malo, ¿señalo primero a otra persona o a las circunstancias?
Base bíblica
- Génesis 3:1–6
- Génesis 3:7–13
- Génesis 3:14–21
- Génesis 3:22–24
Artículos relacionados
Génesis 45: ¿Qué reveló José a sus hermanos?
En Génesis 45 examinamos cómo José se dio a conocer a sus hermanos y explicó que Dios había preservado la vida de la familia.
Cómo crecieron la familia y las posesiones de Jacob en Génesis 30
En Génesis 30, examinamos cómo Dios escuchó a Lea y a Raquel, y cómo la familia y las posesiones de Jacob crecieron después de que fijó su salario con Labán.
Génesis 29, ¿qué soportó Jacob por amor?
En Génesis 29, a través de la historia de Jacob, que sirvió siete años por amor a Raquel y sufrió el engaño de Labán, examinamos la espera y la familia que presenta el pasaje.
Convierte este artículo en tu lectura bíblica de hoy
Lleva el plan McCheyne, la lectura en orden, notas y progreso en un solo lugar para saber siempre qué leer.
- Lecturas de hoy
- Checklist de lectura
- Notas y resaltados
